31.10.08

El beso

Ama hasta que duela, hasta que sientas los huesos desnudos y el dolor se ampare de tu corazón.

30.10.08

Trayecto corto

Caras arrugadas en cristales vacíos. Mis ojos se mueven rápidos, huidizos, escurridizos, zigzagueando entre los ojos adosados a cuerpos inertes en la inercia del traqueteo. Hago como que miro... más allá de las lunas auxiliadoras, que muestran un paisaje movedizo, casi mortalmente absorbente, nocturno y moribundo. El aire se enreda de alientos ajenos, olores que no excitan las feromonas, perfumes que asfixian. Una pequeña humanidad se condensa, a veces se enlata, adoptando formas geométricas contra natura. Pero afortunadamente, hoy no es así; aún corre aire entre las carnes. Miro de soslayo una cara vieja que se postra de pie a mi lado. Me incomodo. Decido observarla en el reflejo sombrío de la ventanilla. No tiene tantas arrugas como me pareció, pero su rostro de cuencas oscuras se me antoja como un animal herido, un animal de garras desafiladas, de un instinto menguado del que sólo queda la mirada rencorosa, desafiante y cansada.

Observo en la calle otro hombre que mira a un joven que pasa; el hombre lo sigue con la mirada fija cual animal mirase a la presa que ya se escapó. Observo ahora mi rostro ensombrecido por el contraste de las luces y siento un desasosiego que está aceptado desde el principio. Me convertiré también en un animal viejo, que añorará la piel prieta, que mirará con melancolía la inmutabilidad del tiempo.

26.10.08

De mis pesares...

El silencio se hace en la casa.
Si se presta atención,
se escuchará el suspiro
de las paredes descansar.

Escucho el silencio
como si de música de tratara.

Se paraliza el espacio.
Se respira.

Pronto se romperá el encanto.

Las puertas se abrirán y cerrarán.
Entrarán y saldrán.
Huirán y buscarán.

Los pasos hundirán el caliente suelo.
El silencio de nuevo se romperá.

Y la calma morirá.

Y yo regresaré al letargo,
profundo de mis sentimientos cansados,
de mis pesares, que no se curan con un vaso de té.

Al que lo quiera entender. Sobre todo lo del "té".


Dedicado especialmente a cris.

Esa noche

Niebla, de ínfimos vahos en ojos saltarines de negro en negro, enmarcados en la misma ventana durante trece horas y treinta y cuatro minutos, mientras pupilas dilatadas en el sueño profundo del recuerdo, zozobran el pensamiento dado a destiempo.

Aromas, de infinitas sutilezas, rancias notas, manidas personas, respiro, absorbo, destilo sentimientos planchados y guardados, acaso ya apolillados por polillas de rojas y grandes alas agrietadas, rotas por fin, interrumpidas por el parpadeo monótono en el profundo cristal.

Lenguas, que quisieran salir corriendo de la oscura y húmeda caverna afilada, buscan otras lenguas en la misma situación, presas entre barrotes blancos, a veces sucios a veces rotos, pero no escapan, se tensan a lo largo de su ser con sus papilas abiertas al aliento, rebotando al paso del aire modulado.

Reverberación muda, se torna aburrido, áspero, callado y pausado, dormido, chillando hacia adentro, igual, indiferente, ausente a los demás, tanto para todos nada para sí.

Y el cuerpo relajado, sigue flotando, tensado en la leve atmósfera que lo rodea, vibrando sus paredes de dentro afuera y viceversa, golpeándose, latiéndose, debatiéndose contra sí, muriendo en la alegría de sentirse vivo. Sueño.

Pensabas que nunca llegaría a decirte esto...

18.10.08

Viento

Rememorando viejos sentimientos...

Una vez escribí: No me dejo ser lo que soy, porque más de una vez me lo arrebataron. Para eso me lo arrebato yo. Sentí el escalofrío de la oscuridad del miedo que se albergaba en esa mi oscuridad.

Siento que me equivoco, lo siento. Pero ignoro que sea cierto.

Quisiera quererte como te puedo llegar a querer; pero la profundidad de la indiferencia que quiero amparar me da vértigo.

En el suspiro me lleno de impotencia.

Observar,te.

Pierde, me.

Confusión no resuelta con palabras, sino con tiempo transcurrido en palabras intentadas.

Esperando... ¿a qué? Quisiera yo saber; dónde deje a Confianza abandonada sin querer. Creo que se perdió cuando el sol se puso...

Negada a Ser, a cambio de que no duela.

Últimamente hace viento. Viento fuerte. Tal vez en un arrebato de ira me arrancó lo poco que yo tenía.

Una sonrisa, una ilusión, la alegría de cada día...

Algún día aplacará y espero que no llevase muy lejos mis cosas, por si acaso las encuentro...

15.10.08

sin ganas de nada

La sopa estaba espesa, algo no fluía bien en el ambiente. Un calor sofocante le subió desde el pecho hasta la cara, se incrementaba por el foco de luz asfixiante al que se sometía. El carácter era un tanto indiferente desde días atrás, un tanto reacio quizás, con una vaga irritación, una vieja irritación más bien. Aun así le parecía muy extraño que la sopa fuera tan espesa, le llegaba a repugnar. Pero se la tomó. Intentó librarse por un momento de todos esas ideas que le aturdían el pensamiento constantemente, pero fue en vano. Cuando se hocicaba con un tema le era muy difícil dejarlo. Pensaba en qué podría escribir para aquella ocasión y, por otra parte, en cómo podría solucionar la situación añeja, la cual no debería afectarle como le afectaba. Pero ahí estaba, devanándose los sesos, escudriñando las palabras que diría, imaginando qué efectos producirían esas palabras... y mientras, miraba unos papeles con una serie de premisas que le decían cómo era su personalidad. “Tonterías” pensaba, pero realmente creía en ello. Lo tomaba como si fueran instrucciones, instrucciones de cómo darle el giro a su personalidad en el punto conveniente, según conviniese. Era irónico, aunque se sintiese con fuerzas y esperanzas, habías días en que estaba de esa manera tan reacia, tan impersonal hacia todo, y esa actitud resacosa duraba días, sin quererlo. Se encontraba al punto del asco, ensalzaba en su mente el carácter insignificante de las cosas, todo le parecía que no merecía ni un poco de su preocupación y esfuerzo, todo con un poco de venganza y rencor en su mirada, clavada en las letras del papel, aflorando los recuerdos, sin nada con que retenerlos, dejándolos calar en su cuerpo sin surtir ningún efecto.

Aparecía sin aviso una trémula sonrisa en sus labios, de confidencialidad consigo mismo, de entenderlo y no importarle, al menos en ese momento, o en esos días atrás. Sin embargo, estaba a punto de lanzar una pregunta, que lo ensalzaría por completo o lo hundiría entero, sin imaginarse respuesta, pero el temor, siempre sus temores, le retenían la gallardía.

Miraba la taza que contenía aún un poco de sopa ya fría o tal vez recalentada por el foco, espesa y blanquecina. Cuando releía lo que llevaba escrito lo desechaba arrugando la cara, luego una cara de posible aceptación en algunas cosas, después una cara inexpresiva y pensativa, finalmente los párpados bajaban y sus dedos tecleaban. Sólo en su mente fluía.

12.10.08

s/t


Como un pozo de luz mortecina aparecía el sol entre esas nubes aún dormidas en la temprana mañana. Caminaba por el negro asfalto, por el profundo silencio que impera en las montañas que rozan el cielo.

11.10.08

Durará todo lo que tú quieras que dure



Cada vez que la miro siento mi miedo y mi rabia en su carne. Siento los ojos agarrotados en el infinito frunce y la desgana profunda junto con el improbable simulacro de una sonrisa verdadera.
Me difiero, en que he conseguido atisbar la puerta entreabierta, por la que brotaré fluida en mi calma dormida, con mis sentimientos sobre la piel cálida por la sangre nueva.
Siento que mi pecho exultante late todo entero, lleno de fuertes esperanzas y victorias saneadas.

9.10.08

Reflejo

Adoré sin saber
el reflejo maldito.
Maldije sin saber
mi propio reflejo.

Tomo conciencia
de lo que fui,
soy
y seré.

Que rompí palabras
como piedras,
contra la cara arrugada
que es puro futuro añejo.

Quise ponerme
de cara a la pared,
quise rayar lo feo,
quise pulir lo perfecto,
lo que siempre es así.

Ya no hay luz
para este espejo sucio,
sólo hay luz
para mis ojos.

Me encontré frente a mí,
sin yo saber
ni querer,
que era mi propio cuerpo,
dolorido y triste,
retorcido por su naturaleza,
oscuro.

Sin embargo,
llego a comprender.
Que sólo quiero ser
lo que no veo,
sino lo que siento dentro,
aquello escondido
bajo capas de penas.
Aquello que ríe,
sueña y ama.

Quiero ser alma
que se mueva
por su propio corazón,
que corra la sangre
por las venas
y los nervios
me sacudan.

Sólo quiero
tener conciencia,
de que soy
solamente yo
y nadie más.

6.10.08

cuentecillo

En una noche despejada una estrella en el cielo del mar se perdió. Corrió presurosa y asustada por todo el firmamento. Pensaba que las demás estaban escondidas o que la habían abandonado. Jadeante, tintineaba cada vez más deprisa y cayó al mar desfallecida.
Los marineros la encontraron divagando sin rumbo. Viendo que estaba perdida, la recogieron.
La estrella les ayudó a llegar a buen puerto, mientras los marineros mantenían su luz.
Quedó agradecida por no dejarla abandonada y decidió recompensarlos. Guiaría a los marineros perdidos en el mar, prestando su luz en la noche.
La subieron a lo más alto del puerto donde podía contemplar el infinito mar.

muerte a la carta

Sobre una noticia hace tiempo...

Escuchando el tick tack de mi reloj de pulsera, escuchando con atención su pulso, cuando éste es imperceptible en la realidad egoísta.
El rostro se me queda petrificado en una mueca de horror al oír de fondo lo noticia. No entra en mi cabeza la magnitud de la deshumanización que sufre la gente. Cómo a estas alturas, a una persona se le puede matar metiendo conscientemente veneno en sus venas. Conscientemente.
La sangre se nos hiela frente a la ferviente intención de ética humana. Cada vez veo más difícil cambiar o dar significado a algo o simplemente ser humano.
Treinta años encerrado es mucho tiempo para arrepentirse y sufrirlo en carne, para además quitar la vida de esa manera tan mortal y deshumana. Treinta años machacando a una persona, destrozada por dentro y ya cuando no es persona, el veneno termina de corroer lo que queda, lo poco que queda.
Cómo darle a elegir la última voluntad. Conceder la última voluntad a una vida, cuando ¡toda la vida es voluntad! No entra en la cabeza. Cómo se sigue consintiendo el derecho o no a la vida. Quiénes somos nosotros para dictar vida o muerte entre nosotros mismos. Quienes matan, pagan, son matados, juzgados, liberados... Es muy difícil encontrar el punto medio, el punto perfecto o el punto coherente. Salvajismo. El humano se está perdiendo en sí mismo. A perdido el valor de lo que es la vida. Una aguja, una silla eléctrica que quema los sesos.
Comprendo que hay que pagar, pero en realidad no habría que pagar por nada que no se ha de hacer. Creo que el tema es más delicado para la solución que dan algunos. Y lo peor es que muchas veces el error es monumental.

4.10.08

Con razón...

Remolinos en el aire. Calles vacías.
Conversación vacía.
Vacía.
Es todo lo que me queda en este tiempo vacío.
Abro las manos y lo que retengo es vacío.
Mi boca está vacía.
Mis ojos vacíos.
Mi pecho y mi cabeza vacíos.
Mírame, no soy nada.

Si acaso un cúmulo de cinco sentidos
para poder sobrevivir
en este remolino de aire
en el que me ha tocado vivir.
Seis, si me apuras y con suerte.
Lo justo y necesario para seguir siendo nada.
¿Dónde busco ese algo?

¿Algo que me permita...
ser algo?


2.10.08

Un día absurdo lo tiene cualquiera

Esto comienza así, de repente...
Qué hay nuevo desde que la vida es vida, desde que la vida es un ciclo continuo. Es la misma historia, con los mismos deseos, anhelos y frustraciones, fracasos, dolores y miserias, los mismos amores, idealizados, platónicos, correspondidos, rechazados, esperados, apasionados... Todo llega a resumirse en un suspiro aburrido, con el que se piensa fríamente en todo, en qué poco sentido tiene todo y todo el fulgor con el que nos descarnamos. ¿Para qué? Si todo lo que poseemos, si es intelectual, lo absorverémos y con desdicha o fortuna un día lo olvidaremos. Si poseemos bienes materiales tendremos por seguro que lo perderemos. Son más impropios que nuestros, ya que están en continuo momento de desaparición. Y nosotros, ilusos, los queremos como apéndices de nuestros sentimientos.
Mirado esto desde la posición en la que estoy ahora mismo, se ve ridículo. Es más importante y grande el amor a una persona, o incluso el odio. Hay que trabajarlo siempre, cada día, y cuando sientes que algo falla, te sientes tú mismo errado, aunque no sepas muy bien porqué. Y todo esto, aunque sea importante o no, insulso e inmaterial es de lo que están hechas nuestras vidas; incluso aunque nos dedicáramos exclusivamente a nosotros o a nuestra alma ¿de qué serviría?
Si al final todo lo perdemos; la memoria, el corazón, el cuerpo, los bienes materiales y hasta las personas. Nos perdemos a nosotros mismos.
Suena triste pero es así realmente ¿no creen? Pero por todo esto no se pierda la esperanza y las ganas que sacamos cada día para teatralizar esta vida, ya que es lo único que nos queda.
En fin, no voy a privarme de los pequeños placeres y sufrimientos de la vida por este pensamiento. Sólo fueron unas horas de cuestión vital aburrida.