21.8.10

Amén

"Qué diablo de Dios es éste que, para enaltecer a Abel, desprecia a Caín"

José Saramago Caín

17.8.10

El otro gran pueblo dejado de Han

Masacre en Corea. Pablo Picasso


Se producen en masa chapas y retratos del heredero de Kim Jong Il EEUU anunciará sanciones contra Corea del Norte a finales de agosto El Gobierno surcoreano aprueba la visita de una ONG a Corea del Norte Kim Jong Il pidió 1 millón de toneladas de alimentos a China Seúl emite un comunicado a Pyongyang urgiendo la liberación del pesquero Descubren más minas tipo cajón norcoreanas en la costa oeste Ejército surcoreano lanza advertencia a Corea del Norte tras los disparos Corea del Norte transfiere fondos ilegales mediante un banco polaco Corea del Norte acelera el proceso de sucesión en base al apoyo de China Suman 84 las minas halladas tipo cajón de origen norcoreano Autoridades militares prosiguen la búsqueda de minas tipo cajón Seúl deniega la visita de una ONG a Corea del Norte Corea del Norte anuncia refuerzo de su poder nuclear Pyongyang podría tener más de 35 cuentas bancarias en el extranjero La delegación de Corea del Norte llega a Vietnam Corea del Norte amenaza con convertir Seúl en mar de fuego Pyongyang lanza una advertencia de guerra Corea del Norte piratea ID surcoreanos para criticar el caso Cheonan Corea del Norte recibirá 34 millones de dólares para combatir enfermedades Un soldado norcoreano deserta al Sur


Vaticinan un máximo de 3 años más de vida para Kim Jong Il






14.8.10

El gran pueblo de Han

Hice tiempo, entre pitos y flautas. Eché tierra de por medio, casi un continente entero. Despegué los pies de la tierra y volé durante un día, atravesando su noche sobre tierras invisibles y grandiosas, para dar de cabeza entre completos extraños. Me salí de mí y me llené de fuera, de nieve y de frío, de incomprensión y fascinación. Me acoté en pequeños espacios, reduje mi ser para partir de cero, para completarme de nuevo. Lo importante es que estaba convencida.

El frío atenazaba y el paso de los días se convirtió en remolino imparable. Todo era miscelánea de colores, todo un torbellino de tinta negra perfecta, todo se tornaba duro y diferente, una y otra vez.

Las ganas y fuerzas escaseaban, pero las oportunidades no cesaban. Era un continuo recomprender que llegó a empañar lo que fui, y quise, quizás, hacer fortaleza dónde ya no había tierra, en lo colindante a mis pies. El sueño bramaba en las noches húmedas, en las noches que tocaban a su fin. Las emociones se replegaban para volver por el viejo cauce, pero queriendo surqué un cauce que no podía soportar. Me despojaron contra voluntad de muchas cosas y no era capaz de atisbar vago sentimiento reconfortante.

Resurgí poco a poco de los completos extraños, recorrí de nuevo las tierras oscuras, volé de día a día, recogí el continente que puse de por medio y el tiempo pareció que quedase suspendido en un paréntesis imaginario.

Es hora de despensar lo pensado para recomponerse con las nuevas piezas y encontrar un nuevo sentido a todo este sueño que fue realidad.