20.8.14

Hilo de tonos azules

Sumergida en esta penumbra de tonos azules, el frío invade mi ser. Tus ojos no dejan traspasar la poca luz que pueda dar este mundo infecto. Paso la mano por la polvorienta piel, dejando perfectos surcos en una piel casi mortecina. La sangre se agolpa en las venas rabiosas y son malos estos tiempos para creer en la felicidad. Constructo. Pensamientos mordaces arman un día tras otro y aniquilan toda sed de ser diferente. Una idea se plantá en tu alma y brota... surge con la fuerza de la fe, rompe con la débil mirada cálida con la que se pudiese mirar al horizonte. Y sigues ahí, de pie, esperando a que acaben contigo, porque nadie plantó jamás la voluntad de ser tú el dueño de tu vida. De qué quieres ser dueño entonces... Y así, sumergida en los azules que se tornan grises, acuno el miedo, rozando la locura, el sentimiento negro que te hace vislumbrar que puedes perderte, el tsunami que te arrasa toda calma, lo que te arrastra al vacío sabiendo que no tendrás sostén para tus rodillas. Me tambaleo en un fino pensamiento que quiere hacerme ver lo bello de estos azules, pero... el abrazo se rompe, las palabras quiebran, el tiempo es infinito y la desidia es el universo. Deseo congelarme en este azul y dejar de sentir el dolor de la incomprensión.

22.6.11

Café bombón

La textura pesada en el paladar, una bomba dulce que se deshace a lo largo de la lengua. Una música que pone banda a una historia que sólo acaba de empezar a ser leída.
Una ciudad por remodelar tras la ventana.
Conocer en una ráfaga de movimiento. Uno o dos segundos quizás. Tres como mucho.
amor a un sólo vistazo. Conversaciones tan íntimas que no llegan a ser escuchadas por una misma.
Está en todas partes, ¿por qué tenemos miedo a acotarnos?
Nunca es tarde para aprender a mirar, de eso me he dado cuenta.

20.3.11

Las palabras se quedan cortas

Después de todo, de tanta palabra dolida, de tanto suspiro quejoso, de tanta punzada retenida, después de todo eso, me libero y descamo la costra que recubre mi piel. Debajo se esconde la otra piel que nunca miré, que no aprecié, que no supe querer. Se me expande el pecho al respirar y siento la certeza de que voy por buen camino, que me doy cuenta dónde acaba la piel muerta y dónde brota la viva. Sobre todo, amar, pero de verdad, con calma, disfrutando, lo he intuido, lo he probado y sé que quiero eso.

13.3.11

Y la tierra volvió a escupirme

Me tragó, bien tragada, me digirió, me descompuso y me defecó pero volvió a absorverme y me redigirió y de nuevo me escupió. Respiro y el aire fresco quema mis pulmones, aún siento los ardores en el corazón, mi estómago cerrado, el dolor salado en mis ojos, pero respiro, más allá de lo que mi mente me hacía soñar. Es la ocasión de volver a recomponerme, a reconstruirme como solamente yo quiera, de andar sobre la tierra, no dentro de sus vísceras. Ocasión de reaprender lo malamente aprehendido y seguir aprendiendo, eso siempre.

23.12.10

Trágame

A veces desearía que la tierra realmente me tragase y no me escupiese nunca. Devorara mis huesos y me arrastrara por sus estrechas gargantas, me desintegrara y me digiriera en su jugo de fuego para hacer florecer los más bellos sentimientos ajenos.

A veces lo deseo.

3.9.10

Momentos de derrota o victoria

Una sensación adormecida en la lengua. El pánico hace que el mundo se vuelva en blanco y negro y todo se reduzca a sonidos que a tus oídos no tienen coherencia, pero que tus dedos intentan ensamblarlos con indeciso movimiento. Batalla interior, quién lucha contra quién, tú contra ti o contra tus nervios arraigados en tus tripas.

Un vago escalofrío de miedo escurriendo todo el cuerpo. De cabeza sobre las líneas vacías sedientas de palabras forasteras. Son un intento fortuito de doblegarlas nativas, pero no en cuestión de tres horas. Ahí quedan, corruptas entre sí con la apariencia perfecta de quien las pare. Y también la lengua se adormece, se atonta y se llena de lagunas insalvables en diez minutos.

Momento de derrota o victoria, se apuesta todo mientras se desliza un compás desafortunado o una desapalabrada ocurrencia. Tú y yo sabemos que seremos siempre carne de cañón para los nervios, que nos dividiremos en múltiples discusiones mientras el tiempo transcurre, pero seguimos adelante... algo pasará una vez hecho está. Sin duda también sabemos que seremos capaces de templar la cara candente antes de colapsarnos porque nos puede más la ilusión que todos los achaques que nos vengan. Eso cuenta, eso vale.

Qué más se puede decir que no sepamos ya, sólo recordárnoslo porque a veces, por una cosa o por otra, se nos olvida.


21.8.10

Amén

"Qué diablo de Dios es éste que, para enaltecer a Abel, desprecia a Caín"

José Saramago Caín

17.8.10

El otro gran pueblo dejado de Han

Masacre en Corea. Pablo Picasso


Se producen en masa chapas y retratos del heredero de Kim Jong Il EEUU anunciará sanciones contra Corea del Norte a finales de agosto El Gobierno surcoreano aprueba la visita de una ONG a Corea del Norte Kim Jong Il pidió 1 millón de toneladas de alimentos a China Seúl emite un comunicado a Pyongyang urgiendo la liberación del pesquero Descubren más minas tipo cajón norcoreanas en la costa oeste Ejército surcoreano lanza advertencia a Corea del Norte tras los disparos Corea del Norte transfiere fondos ilegales mediante un banco polaco Corea del Norte acelera el proceso de sucesión en base al apoyo de China Suman 84 las minas halladas tipo cajón de origen norcoreano Autoridades militares prosiguen la búsqueda de minas tipo cajón Seúl deniega la visita de una ONG a Corea del Norte Corea del Norte anuncia refuerzo de su poder nuclear Pyongyang podría tener más de 35 cuentas bancarias en el extranjero La delegación de Corea del Norte llega a Vietnam Corea del Norte amenaza con convertir Seúl en mar de fuego Pyongyang lanza una advertencia de guerra Corea del Norte piratea ID surcoreanos para criticar el caso Cheonan Corea del Norte recibirá 34 millones de dólares para combatir enfermedades Un soldado norcoreano deserta al Sur


Vaticinan un máximo de 3 años más de vida para Kim Jong Il






14.8.10

El gran pueblo de Han

Hice tiempo, entre pitos y flautas. Eché tierra de por medio, casi un continente entero. Despegué los pies de la tierra y volé durante un día, atravesando su noche sobre tierras invisibles y grandiosas, para dar de cabeza entre completos extraños. Me salí de mí y me llené de fuera, de nieve y de frío, de incomprensión y fascinación. Me acoté en pequeños espacios, reduje mi ser para partir de cero, para completarme de nuevo. Lo importante es que estaba convencida.

El frío atenazaba y el paso de los días se convirtió en remolino imparable. Todo era miscelánea de colores, todo un torbellino de tinta negra perfecta, todo se tornaba duro y diferente, una y otra vez.

Las ganas y fuerzas escaseaban, pero las oportunidades no cesaban. Era un continuo recomprender que llegó a empañar lo que fui, y quise, quizás, hacer fortaleza dónde ya no había tierra, en lo colindante a mis pies. El sueño bramaba en las noches húmedas, en las noches que tocaban a su fin. Las emociones se replegaban para volver por el viejo cauce, pero queriendo surqué un cauce que no podía soportar. Me despojaron contra voluntad de muchas cosas y no era capaz de atisbar vago sentimiento reconfortante.

Resurgí poco a poco de los completos extraños, recorrí de nuevo las tierras oscuras, volé de día a día, recogí el continente que puse de por medio y el tiempo pareció que quedase suspendido en un paréntesis imaginario.

Es hora de despensar lo pensado para recomponerse con las nuevas piezas y encontrar un nuevo sentido a todo este sueño que fue realidad.

4.2.10

música I

Mientras me hablabas de la metodología del conservatorio, me hacías evidente del grado de cuadriculación de la enseñanza “mucha gente deja el conservatorio porque no les gusta la enseñanza que dan; crea mentes cuadriculadas”. Me hablabas también del temario que siguen las distintas asignaturas: Mozart, Beethoven, Vivaldi... el romanticismo, el barroco... y otros muchos nombres y conceptos que no salen del clasicismo.

Echas en falta algo más moderno, contemporáneo; me dices que ni siquiera tiene cabida en el conservatorio. ¿Cuántos años dices que son? ¿Cuántos años venerando a los mismos? Me pregunto qué tiene de sólido este tipo de educación, si con el paso de los años no fomenta la capacidad de creación del alumno.

Hablando de fomentar, entre otras cosas. El fomento de la cultura. Todavía tengo recalcada la noticia de hace algún tiempo: La medalla a las Bellas Artes es otorgada al toreo. Esto es un hecho relevante de lo decadente de la cultura y a dónde estamos llegando. Cuántos artistas plásticos habrá emergentes, o sumergidos, cuántos hay ya que pueden dar el tirón a la cultura española. Sin embargo, mientras se gastan los cuartos en una cúpula colorida que se cae a pedazos sobre las cabezas de los mandatarios del mundo, España se pone flamenca y los niños se mueren de hambre en sus países reventados por las grandes potencias. Vaya tirón cultural... Aún así, siguen dando medallas a diestros de siniestras matanzas turísticas que tiene los días contados.


Me hablabas también de la oferta cultural inaccesible económicamente a la población joven, que son a los que supuestamente se les pasa el legado cultural. No hablemos de la pobreza de dicha oferta, pero no hay tampoco que ser malévolo. Quiero pensar que esta ciudad, de unos cuantos años hasta ahora, se lo está trabajando un poco más después de explotar y reinventar la figura de Pablo Picasso, que aunque sigue siendo una constante siempre ha sido y será el impulso de todo lo demás, muy a mi pesar.

Pero volviendo a la oferta cultural. Te referías concretamente al teatro y la música. Puedo pecar de no ser asidua y por eso no tener derecho a criticarlo como me venga en gana, pero sí me puedo conceder una pequeña licencia basada en lo empírico. Semanas atrás, y con esto del festival de teatro, andaba por la plaza del Cervantes justo cuando acabó una función. La gente que salía por aquellas puertas era mayormente gente “acomodada”, burgueses, gente de ciertas edades. ¿Es esto otra prueba de que la cultura sólo es para la élite? Me decías además que no hay facilidades para que los jóvenes fueran a este tipo de eventos; la publicidad no despertaba en este sector todo el atractivo que pudiera tener. ¿Acaso prefieren cobrar las entradas a un precio alto y no llenar la sala en vez de a un precio más flexible y faltarles asientos? Quizás esto fuera una exageración, pero si fuera así, quién dice que a los que no pudieron entrar se les revolvería el gusanillo de la curiosidad y harían más ahínco por conseguir una entrada a la siguiente función: lleno seguro.