A la mañana siguiente, Alex se encontraba de pie, paralizado frente al salón, con los ojos y la boca en una mueca de incertidumbre. La irritación le iba haciendo cosquillas en el cogote y las cejas se le fruncían. Cogía aire y en su garganta aparecía un nombre: —¡Anaaaaaaaaaa!— gritó con furia—¡Qué es todo esto! Ana salió rápidamente del trastero: —¿Qué pasa qué pasa? —¡Qué es todo este desorden! —Nada Alex, estaba haciendo sitio... —¿Sitio para qué?¿No ves cómo lo has puesto todo? El salón estaba lleno de cajas y trastos. Un completo desorden para Alex, una traición a todos esos objetos que los sentía clamarle que los devolviera a su sitio. A Ana en el fondo le hacía gracia la excentricidad de su hermano. Alex no podía hacer una cosa con ella sin que se irritase. Para él Ana todo lo hacía mal, todo lo ponía descolocado. Todo era un desastre. El lunes volvió al trabajo. Ese día se levantó dando un pisotón al suelo con el pie derecho, salió de su casa dando otro pisotón y...
Quizás me haya inventado la palabra. El día giraba en torno a Proteo y se me quedó grabada su característica: ...que cambia de forma a voluntad . Los días pasan sin cambiar a voluntad, las cosas suceden sin nuestra voluntad, los caracteres cambian sin cesar, a no voluntad. Se me antojó entonces inventarme un término así, que expresara su contrario... que no es sano desear lo mismo y su contrario . Todo lo que puedan abarcar las palabras no lo puede hacer la mente. Resumiendo, días aprotéicos, esos días en los que te dejas llevar a voluntad de lo que sea.
Rememorando viejos sentimientos... Una vez escribí: No me dejo ser lo que soy, porque más de una vez me lo arrebataron. Para eso me lo arrebato yo. Sentí el escalofrío de la oscuridad del miedo que se albergaba en esa mi oscuridad. Siento que me equivoco, lo siento. Pero ignoro que sea cierto. Quisiera quererte como te puedo llegar a querer; pero la profundidad de la indiferencia que quiero amparar me da vértigo. En el suspiro me lleno de impotencia. Observar,te. Pierde, me. Confusión no resuelta con palabras, sino con tiempo transcurrido en palabras intentadas. Esperando... ¿a qué? Quisiera yo saber; dónde deje a Confianza abandonada sin querer. Creo que se perdió cuando el sol se puso... Negada a Ser, a cambio de que no duela. Últimamente hace viento. Viento fuerte. Tal vez en un arrebato de ira me arrancó lo poco que yo tenía. Una sonrisa, una ilusión, la alegría de cada día... Algún día aplacará y espero que no llevase muy lejos mis cosas, por si acaso las encuentro....
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